in

Los científicos convierten la luz solar en combustible líquido

Es difícil creer que aún usamos combustibles fósiles que causan el cambio climático cuando tenemos el sol que ataca a nuestro planeta con abundante energía limpia y renovable todos los días. Pero los combustibles fósiles tienen una de las ventajas que supera a la energía solar, que durante mucho tiempo se ha visto obstaculizada por la aparición de la energía solar: es un combustible.

Con todas sus ventajas, la energía solar no se presenta en forma de combustible, lo que esencialmente significa que no se puede almacenar. Sin embargo, esto puede cambiar pronto luego de un avance en el desarrollo de combustible que es capaz de absorber y almacenar la energía del sol. Los científicos dicen que este combustible puede almacenarse durante 18 años.

Puedes llamar a esto «sol en una botella». Los científicos de Suecia han descubierto un fluido especial que funciona como una batería. Dirige la luz del sol hacia él, y el líquido lo atrapará. Más tarde, esta energía se puede liberar en forma de calor agregando un catalizador. Esto es muy sorprendente, y quizás las nuevas tecnologías se utilizarán en nuestros hogares para 2030.

«El combustible térmico solar es como una batería recargable, pero en lugar de electricidad, se coloca la luz solar y se genera el calor que se genera según la demanda», explicó Jeffrey Grossman, jefe del laboratorio del MIT, que está trabajando en este proyecto.

El líquido está formado por moléculas de carbono, hidrógeno y nitrógeno, que reaccionan ante la presencia de la luz solar, reconstruyendo sus enlaces atómicos, que convierten la molécula en una célula que «atrapa» la energía de la luz solar. Es sorprendente que este contenido de energía se conserve incluso después de que el líquido se convierta en temperatura ambiente.

Para liberar energía, simplemente necesita pasar el líquido a través de un catalizador a base de cobalto. Esto hace que las moléculas de volver a su forma inicial, que, a su vez, permite seleccionar la energía solar a partir de las células en forma de calor.

Batería recargable que no pierde capacidad. Los primeros resultados mostraron que tan pronto como el líquido pasa a través del catalizador, se calienta a 113 grados Fahrenheit. Pero los investigadores creen que con las acciones correctas, pueden aumentar esta salida a 230 grados Fahrenheit o más. El sistema ya puede duplicar la capacidad de energía de las famosas baterías Powerwall de Tesla. No hace falta decir que este descubrimiento interesó a un gran número de inversores.

Los científicos probaron el fluido, pasándolo por hasta 125 ciclos, y la molécula prácticamente no se degradó. En otras palabras, es una batería recargable que continúa tomando carga sin perder muchas posibilidades. La aplicación más directa de esta tecnología será para sistemas de calefacción de interiores, como calentadores de agua de edificios, lavaplatos, secadoras de ropa, etc. Y dado que la energía viene en forma de combustible, puede almacenarse y usarse incluso cuando el sol no brilla. También es posible transportar energía a través de tuberías o por camión.

Si todo va según lo planeado, y quizás los resultados superen las expectativas, los investigadores creen que la tecnología puede usarse con fines comerciales dentro de una década.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Loading…

0

Comments

0 comments

Tracción al azúcar: formas de detenerte

La momia natural más antigua del planeta